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Las ideas que tenemos sobre lo que significa ser hombre o mujer se encuentran habitualmente relacionadas con la sexualidad, las prácticas sexuales, los comportamientos y las relaciones que entre los sexos la sociedad construye. Es importante reconocer los estereotipos que debemos evitar para que las y los adolescentes tomen decisiones libres y conscientes para prevenir un embarazo a su edad. Aquí encontrará varios temas de su interés.

¿Qué son los estereotipos y roles de género?

 

Los estereotipos son ideas generalizadas y preconcebidas sobre los atributos y roles que las personas deben cumplir. Los usamos con mucha frecuencia ya que es una manera de clasificar lo que observamos. Sin embargo, su uso puede estar basado en prejuicios y conducir a la estigmatización o señalización de personas o grupos sociales.

 

A través de los estereotipos de género se tiende a clasificar a mujeres y hombres en espacios y actividades separadas. Los estereotipos se construyen con base en el sistema sexo-género, sistema social y cultural constituido por mecanismos, normas, códigos, significados y representaciones a través de los cuales la sociedad construye los ideales de cómo deben ser las mujeres y los hombres. 

Veamos algunos estereotipos de género que influyen en hombres y mujeres a lo largo de su vida:

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Un bebé  debe vestir de azul y una bebé  debe vestir de rosa.

Desde antes de nacer, mediante ultrasonido, se observan los genitales para saber si el bebé en camino es niña o niño, dependiendo de si tiene vulva o pene.

Estos órganos sexuales pélvicos externos identifican biológicamente a hombres y mujeres. Esto se conoce como sexo, y a partir de él se deciden otras cosas, como la forma de vestir y los colores que le son apropiados, ya sea en la ropa, en los accesorios que usa, e incluso en las paredes y decoración de su habitación.

Un niño debe jugar con autos o pelotas y una niña con muñecas o juegos de té.

En la infancia se eligen determinados juguetes para niños y niñas. Se critica a un niño si desea jugar con muñecas o a una niña si juega al “fútbol”. También desde pequeños comienzan a escuchar cuentos y a ver películas donde se narran historias de princesas desvalidas en manos de un príncipe valiente.

Una adolescente debe lucir bien para gustarles a los chicos. Un adolescente debe ser atrevido con las mujeres para tener varias novias.

La adolescencia es una etapa importante donde se construye la identidad. Generalmente a esa edad se piensa que las mujeres son sensibles, tiernas y preocupadas por la imagen; que los chicos deben ser activos, autónomos y atrevidos. Cuando una mujer es ruda suele llamársele “machorra”. Los hombres evitan llorar, pero si lo hacen tienen que aguantar adjetivos como “chillón”, “pareces niña”.

Una mujer joven debe ser delgada, delicada y cariñosa. Un hombre joven debe ser musculoso, rudo y seductor.

Muchas mujeres jóvenes consideran que las mujeres valen por su cuerpo, por su belleza y por ser sumisas. En cambio, un varón debe ser musculoso, arriesgado, valiente y firme con las mujeres. Ellas relacionan el sexo con el afecto y cariño, ellos con la diversión y la conquista de mujeres.

La mujer debe atender a las hijas e hijos y la casa. Un hombre debe trabajar para mantener a la familia.

En la edad adulta se espera que mujeres y hombres cumplan roles apegados a un patrón en el que ellas “son de la casa” y ellos “son de calle”. Por lo tanto, la crianza y el trabajo doméstico se consideran como actividades exclusivas de las mujeres, y el trabajo productivo y con remuneración económica como exclusivo de los hombres. Si un hombre decide cuidar de su hogar suele llamársele “mandilón” y cuando la mujer no desea ser madre escucha decir “si no tienes hijos no te vas a realizar como mujer”.

Para reflexionar:

¿Qué otro estereotipo de género conoces o recuerdas? ¿Cuántos de estos estereotipos de género ocurren en casa?

¿Por qué se habla de estereotipos tradicionales de género?

Aún antes de que una niña o niño conozca el mundo y se dé cuenta del sexo con el que nació, en la familia se le enseña a pensar, decir, querer y hacer cosas en su vida considerando solamente su sexo. Más adelante se puede imaginar qué será lo que jugará, qué tipo de objetos personales tendrá y hasta lo que querrá ser cuando llegue a la adultez.

 

La sociedad en general educa a las personas con valores sociales que promueven el deber ser de los hombres y las mujeres, con tareas y obligaciones específicas para ellos y para ellas. Los roles de género son aprendidos, no se dan por naturaleza.

 

Los estereotipos tradicionales corresponden a un modelo en el que las mujeres hacen labores domésticas y de cuidado y los hombres tareas externas relacionadas con el trabajo, el deporte y el tiempo libre, sin involucrarse en el quehacer y el cuidado.

Para reflexionar:

¿Cuáles estereotipos tradicionales reproduces  al educar a tus hijas/os?

Analicemos nuestros prejuicios.
Seguramente ha escuchado muchas de las siguientes ideas sobre hombres y mujeres.

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Reflexione:

Después de leer y escuchar las frases anteriores

¿Qué características y comportamientos se desprenden de los estereotipos revisados?

¿Qué efecto pueden tener estos sobre el comportamiento de las y los adolescentes?

Con base en el sistema sexo-género la sociedad en general educa a las personas tomando valores sociales que promueven el deber ser de los hombres de las mujeres, establecen tareas y obligaciones específicas para ellos y para ellas. Por ejemplo, cuando estas tareas se organizan pensando que mujeres y hombres cumplen roles complementarios, y apegados a un patrón en el que las mujeres “son de la casa” y “los hombres de calle” y, por lo tanto, la crianza y el trabajo doméstico se consideran como actividades exclusivas de las mujeres y el trabajo productivo y con remuneración económica como exclusivas de los hombres, así se educa con estereotipos tradicionales de género.

 

Los estereotipos tradicionales de género son una ‘barrera’ que limita el desarrollo pleno de las personas, debido a que la sociedad impone lo que se espera de mujeres y hombres.

Esta educación tradicionalista nos impide ver los cambios en el papel de mujeres y hombres y tienen un conjunto de limitaciones para unas y otros.

El estereotipo tradicional limita:

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  • Al hombre que desea quedarse en casa para cuidar a sus hijas/os.

  • A la mujer que desea una actividad laboral externa al hogar.

  • Al hombre que participa en las labores domésticas.

  • A la mujer que quiere decidir sobre su cuerpo.

  • Al hombre que quiere expresar sus sentimientos abiertamente.

  • A la mujer que desea desarrollarse en el mundo del deporte.

 

Aunque algunas de estas características las cumplen algunas personas, la idea de que hombres y mujeres “nacen” con ellas no es verdadera: en muchos países del mundo, incluido México, se observan comportamientos diferentes (hombres que se dedican al hogar, mujeres que trabajan fuera de casa, hombres que se saludan de beso en la mejilla, mujeres que no desean ser madres, etcétera.), hay diversas posibilidades para ser mujer u hombre. Cada persona tiene derecho a ser como es, a ser respetada y vivir sin discriminación, y a que no se le obligue a entrar en un molde en el que no se siente a gusto.

 

Las experiencias personales (con la familia, la escuela, la pareja, los medios de comunicación, entre otros.) pueden hacer que estas etiquetas se despeguen o que se peguen con mayor fuerza. Por ejemplo, un padre que abraza a su hijo cuando está triste y le dice que llorar le ayuda a desahogarse, le enseña a ese niño que los hombres pueden expresar sus emociones sin miedo. Los roles de género son aprendidos, no se dan por naturaleza. Si se busca ver mujeres y hombres que se desarrollen plenamente como seres humanos es necesario cambiar la forma en cómo están siendo educadas/os.

Gracias a los movimientos feministas y a los estudios de género, en los últimos

40 años, las personas han ido rompiendo las barreras de los estereotipos tradicionales, construyendo su identidad de género, su ser y definiéndose en el mundo, sin importar tanto los roles y estereotipos tradicionalmente asignados. Sin embargo, todavía existen personas que sufren las inequidades y limitaciones.

Para reflexionar:

¿Qué piensa? ¿Ha sentido que debe seguir un molde y que no se siente bien? ¿Conoce a alguien que viva obligada a ser de una forma o de otra a partir de su sexo?

 

Hay diversas posibilidades para ser mujer u hombre.

Cada persona tiene derecho a ser como es, a ser respetada y vivir sin discriminación, y a que no se le obligue a entrar en un molde en el que no se siente a gusto.

¿Cuál es la relación de los estereotipos con la sexualidad e identidad de mis hijas e hijos?

La identidad es algo que nunca se deja de construir a lo largo de la vida: va cambiando y nunca se es la misma persona que se fue hace unos años. Esto es especialmente importante durante la infancia y la adolescencia, ya que de acuerdo con la forma en cómo se les educa, ellas/ellos construirán lo que son y desean ser. Durante la infancia y la adolescencia, al mismo tiempo que construyen su identidad, las y los adolescentes van descubriendo otro componente de su sexualidad: la orientación sexual-afectiva.

 

Niñas y niños comienzan a sentir gusto y preferencia por la compañía de algunas personas; pueden sentir incluso que alguien les gusta, que les resulta una persona más agradable que otras. Conforme avanza la adolescencia, el gusto hacia esa o esas personas suele incluir acercamientos físicos que generalmente se vuelven cada vez más íntimos: tomarse de la mano, acariciarse, abrazarse o besarse.

 

Los estereotipos de género están muy relacionados con la sexualidad y las prácticas sexuales. Las ideas que tenemos sobre lo que significa ser hombre o ser mujer definen también nuestros comportamientos.

Una de las ideas más vinculadas con la sexualidad y los estereotipos de género es la virginidad. Esta idea está muy relacionada al deber ser de género de las mujeres, al contrario del caso de los hombres, donde no está directamente relacionada con la masculinidad.

Para reflexionar:

¿Cómo los estereotipos se relacionan con la virginidad?

 

¿Qué comportamientos son propiciados por los estereotipos de género en las prácticas sexuales de sus hijas e hijos?

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Todas las ideas anteriores son prejuicios basados en el sistema sexo-género que se deben erradicar, ya que fomentan prácticas de riesgo y formas violentas de relacionarnos.
A continuación, se revisarán algunas de ellas.

Cómo observó los estereotipos de género refuerzan ideas de las mujeres como pasivas y de los hombres como activos y experimentados respecto a la sexualidad y esto disminuye la responsabilidad activa que estos deben tener al momento de vivir sus experiencias sexuales. Recuerda que la sexualidad es una experiencia que se descubre y el miedo que produce la virginidad puede llevar a las mujeres a creer que los adolescentes hombres ya lo saben todo, dejando de ser dueñas de sus deseos y de sus propias experiencias sexuales.

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En el caso específico del embarazo en adolescentes algunos pensamientos son particularmente importantes y relacionados:

 

  • creer que las mujeres son las únicas que deben “cuidarse”

  • Que un hombre con muchas parejas tiene mayor experiencia para cuidarse y evitar embarazos,

  • Que la sexualidad masculina es incontenible y cuando éstos tienen “ganas” nada los detiene

  • Usar el condón limita el goce de la experiencia sexual

Las mujeres y los hombres adolescentes deben ser personas informadas y seguras de lo que necesitan para vivir su placer de forma saludable. Si construyen sus relaciones a partir del respeto, la convivencia y de lo que son como personas, entonces pueden mejorar su comunicación de pareja, tener mayor iniciativa y, por lo tanto, tomar decisiones más libres y conscientes.

 

Las mujeres y los hombres adolescentes deben ser personas informadas y seguras de lo que necesitan para vivir su placer de forma saludable. Si construyen sus relaciones a partir del respeto, la convivencia y de lo que son como personas, entonces pueden mejorar su comunicación de pareja, tener mayor iniciativa y, por lo tanto, tomar decisiones más libres y conscientes.

¿Qué es la identidad sexual?

La identidad de género refiere al auto concepto que todas las personas, según seamos mujeres u hombres tienen sobre sí mismas respecto al comportamiento social, y la identidad sexual, por su parte, es la percepción mediante la cual las personas definimos quiénes somos según nuestra atracción sexual hacia otras personas.

 

En las diversas sociedades, la atracción sexual, emocional y física generalmente es identificada por nuestro sexo a partir del sistema sexo-género que, como ya hemos dicho, son prescripciones que nos limitan.

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LGTBIQ

Una mujer de nacimiento, decidió libremente cambiar su identidad sexual a la de un hombre y logró ser reconocido legalmente en su país como un hombre y adoptar características masculinas. Esto no lo obligó a realizarse una intervención quirúrgica para cambiar sus genitales. Ahora que vive con su pareja ya han procreado a un bebé.

 

Las etiquetas anteriores no representan una respuesta correcta o incorrecta, únicamente muestran lo que usted ve a simple vista sobre una persona.

 

¿Después de leer la experiencia de vida de la persona en la imagen, su percepción cambio?

La identidad sexual está conformada por el sexo, la identidad de género y la orientación sexual. Estos tres elementos pueden combinarse entre sí, dando una construcción especial para cada persona. En el ejemplo que vimos se pueden identificar claramente estos elementos:

 

  • Nació una mujer (sexo)

  • Decidió ser reconocido como ciudadano masculino (identidad de género)

  • Se unió a una pareja con la cual procreó un hijo (orientación sexual)

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Como hemos visto, la historia y personalidad de las personas está influida, entre otros factores, por la identidad de género y la identidad sexual, las cuáles no siempre coinciden.

 

Educar para la igualdad conlleva a romper estereotipos de género y a respetar todas las expresiones de la identidad sexual. Considerar esto, es importante para que nuestros adolescentes crezcan como personas libres y con criterio para decidir y expresarse más allá de los estereotipos de género.

Identidad sexual sin discriminación

Todas las personas que expresan libremente su identidad sexual logran llevar una vida plena. Sin embargo, cuando son víctimas de la discriminación o del odio a causa de su orientación sexual (generalmente gays, lesbianas y bisexuales), sus oportunidades de desarrollo se ven afectadas.

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Ninguna orientación sexual es una enfermedad. Toda persona decide sobre sus relaciones afectivas, eróticas y sexuales y es parte de su proceso de vida. Por eso, se debe tener presente que todas las personas, independientemente de su orientación sexual, son personas con derechos humanos, que pueden contribuir con la sociedad en la que viven.

 

En la actualidad se ha aceptado que las personas y sus valores no se definen por su orientación sexual, sino por sus pensamientos, palabras y acciones. Esto ha quedado establecido en Colombia al grado de que está prohibido discriminar a cualquier persona en razón de su orientación o preferencia sexual.

¿Qué es el sistema sexo-género?

Es el conjunto de reglas, creencias, mensajes, instituciones, leyes y normas que condicionan lo que debemos ser las mujeres y los hombres. Los estereotipos forman parte de este sistema.

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Desde el momento que se nace, las personas cercanas a la o el recién nacido observar los genitales para saber si tendrá el nombre de un niño o de una niña, dependiendo de si tiene vulva o pene. A partir de esa característica biológica se decide también la forma en que se vestirá, el tipo de juguetes que recibirá, e incluso, el proyecto de vida que se le tratará de inculcar.

 

Es un sistema que fomenta que las personas tengan ideas sexistas, tanto de hombres como de mujeres, a partir de los estereotipos de género. Esto lleva a generalizar y pensar que surge de lo biológico algo que, en realidad, es aprendido.

 

También lleva a juzgar y valorar de forma diferente las acciones, según lo haga un hombre o una mujer.

 

Es un sistema donde todas las personas participan reproduciendo los estereotipos y fomentándolos como si fuera algo natural.

 

Hace sentir a las personas que cumpliendo un estereotipo va a valer más y será más feliz.

Cómo no reproducir el sistema sexo-género

Asumir que solamente algunas personas son las que promueven los estereotipos de género es dejar de lado el origen social y cultural de estas diferencias. Las telenovelas, las revistas, la publicidad en las calles y redes sociales, las películas, las canciones, los juguetes, la religión, así como las tradiciones y costumbres también educan y reproducen directa o indirectamente estas ideas.

 

Todas las personas, sin excepción, hemos hecho comentarios sexistas.

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Reflexione:

¿Ha escuchado o utilizado alguna de las frases anteriores?

¿Ha identificado alguno de estos mensajes en los programas de televisión o publicidad que ve con sus hijas o hijos?

¿Cómo contrarrestar sus efectos y educar en igualdad y sin estereotipos de género?

Lo importante es fomentar la corresponsabilidad frente al cambio de estos estereotipos y no tener miedo a analizar nuestras propias actitudes para detener el sistema y no fomentarlo en los hijos e hijas.

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Cuando una mujer dice no, es NO

Una de las situaciones más riesgosas en las que influyen los estereotipos de género es en la dificultad de respetar la negativa de las mujeres, comenzando por las propias mujeres.

 

Con la idea de que las mujeres deben ser de un carácter “suave”, “comprensivo” y “pasivo” según el sistema sexo-género, a muchas mujeres les da miedo decir que

 

‘no’ claramente, pues temen perder el afecto de su pareja o parecer “mujeres histéricas”.

 

Sin embargo, las mujeres tenemos el mismo derecho a manifestar nuestro desacuerdo e incomodidad sin que esto nos reste valor o signifique que somos malas personas. Si una persona no respeta nuestra forma de pensar o nuestros principios de autocuidado es preferible alejarnos de esa persona.

 

La otra cara de la moneda son los hombres que piensan que “cuando una mujer dice que no, en realidad quiere decir que sí”, o bien, que puedan convencerla a partir

de promesas vanas, amenazando o presionando a través del chantaje emocional. Las parejas pueden aprender a negociar, existen formas apropiadas para hacerlo, que por lo general tratan de llegar a un acuerdo en común, que beneficie a ambas partes con comunicación clara y respeto mutuo.

 

Imponer mi postura a la otra persona no es negociar.

Derecho a la igualdad, a la diferencia y la no discriminación

Seguramente nos ha tocado escuchar en algún momento alguna campaña que nos habla sobre la igualdad entre mujeres y hombres. Muchas personas suelen decir “es que nunca vamos a ser iguales”. Generalmente estas personas piensan que la igualdad de la que hablamos se refiere a nuestras características personales, pero esto no es así.

 

Lo que perseguimos es ser iguales frente a la ley, tener la misma participación en los diversos espacios (laborales, escolares, políticos) y el acceso a las mismas oportunidades de desarrollo personal y a los mismos beneficios y resultados.

 

La otra cara de la moneda es nuestro derecho a ser diferentes: a ser diferentes del estereotipo que nos marca este sistema. Aunque una niña no sea igual a otras niñas porque le gusta el futbol, o un niño no sea igual a otros porque le gustan mucho las muñecas, ambos tienen los mismos derechos que el resto. En la actualidad, quienes son diferentes a los estereotipos marcados suelen vivir violencia y discriminación, pero esto no debe ser así.

 

La diversidad y las diferencias deben respetarse.

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Se debe decir orientación sexual, en lugar de preferencia sexual

Cuando usamos la palabra preferencia pareciera que estamos hablando de algo que puede cambiar rápidamente: hoy prefiero una cosa y mañana otra. Por esta razón no es tan adecuado usarla al hablar de sexualidad. Por el contrario, cuando hablamos de orientación asumimos que es algo que la persona no decide, sino que descubre de sí misma.

 

La mayoría de las personas no decidimos sobre nuestra orientación sexual. Nos vinculamos erótica y afectivamente con las personas que nos atraen, es complicado obligarnos a sentir atracción hacia otro tipo de personas.

 

Así como aceptamos la condición de la heterosexualidad como algo “natural”, es posible hacerlo con el ser gay, lesbiana o bisexual, y verla como algo que surge de forma natural en las personas, que es una característica de su ser persona y por ello debemos respetarla.

¿Qué es la intersexualidad?

Es una condición en la que una persona nace con características sexuales que no pueden definirse claramente como de hombre o de mujer.

 

Conocidos anteriormente como hermafroditas o el tercer sexo, las personas intersexuales no han modificado su condición a través de la cirugía (como las personas transexuales), sino que nacieron de esta manera.

 

Y aunque nuestra sociedad no ha tomado en cuenta su existencia, son personas que deben tener los mismos derechos y oportunidades, comenzando por el derecho a su identidad.

Reflexiones finales...

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Educar en la igualdad influye en la prevención del embarazo porque nos aleja de estereotipos de género y de ideas que nos encasillan y no nos permiten valorar las diferencias en la vivencia de la sexualidad que, como vimos, es diversa y compleja.

 

Educar en la igualdad es respetar las diferencias y enseñar que tanto mujeres como hombres somos responsables de nuestro destino y de la forma de relacionarnos unos con otros.

Establecer puentes de comunicación y entendimiento con los y las adolescentes, brindará una excelente oportunidad de

favorecer su identidad sexual y el ejercicio libre y responsable sus derechos sexuales y reproductivos.

Además, la sexualidad es un tema tan amplio que nunca se termina de aprender. Las madres y los padres que se informan al respecto logran conocer más acerca de la sexualidad, la propia y la de sus hijas e hijos. De esta forma pueden

 

 

orientarlos/as de mejor manera para que tomen sus propias decisiones.

 

Para ello, necesitan buscar información en fuentes confiables, basada en hallazgos científicos, libre de prejuicios y estereotipos.

 

Se sugiere consultar materiales escritos, en video o por internet que cuenten con el respaldo de alguna institución de salud o educativa, oficial, y de preferencia, con el apoyo de las instituciones que conforman la Organización de las Naciones Unidas, como son el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés), y ONU-Mujeres.

Si deseas recibir este material en formato PDF para realizar actividades con los diferentes grupos poblacionales y/o recibir asesoría sobre la implementación del material educativo contacta con nosotros. 

¿Te gustaría Hacer parte de nuestro equipo he impactar a tu comunidad con nuestras estrategias educativas? 

proyectopreaetafi60@gmail.com

Este Proyecto se encuentra abalado y autorizado  en su fase Concursante para impartir Acciones de Educación y Transformación Territorial  por parte del Comité PRIMER CONCURSO DE FOMENTO Y ESTIMULO PREA 2021 

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